¿Cómo Jung y la Sincronía Aparecen en el Proceso Creativo?
Estaba editando una parte de mi novela Conducta en Cuestión, la primera de La Trilogía Osgoode. El villano Florist estaba a punto de bajar las escaleras para matar al joven, Donnie, que estaba escondido en el guardarropa. El muchacho había empapado la alfombra de las escaleras con gasolina y estaba a punto de prenderle fuego. ¿Acaso esto, pensé, provocaría la impresionante explosión de llamas que había descrito previamente? ¿Quién me podría dar consejos sobre pirotecnia? Momentos más tarde, cuando sonó el timbre de la puerta, me sorprendí al encontrar a dos bomberos en mi puerta. Una vez que los había logrado convencer de mi intención inocente, me dijeron que la escalera, sin duda, “explotaría muy bien.”

¡Y eso es sincronía! Todos lo hemos experimentado en nuestras vidas. ¿Recuerda el momento en que estaba pensando en un amigo que no ve hace mucho tiempo y de repente este aparece en su puerta? Estas experiencias suelen sorprendernos mucho y nos hacen pensar que todos estamos conectados en una gran red cósmica. Pero, ¿qué es la sincronía? Por supuesto, es una coincidencia, que es significativa para usted. No tiene una explicación de causa y efecto. Todos sabemos que usted (u otra persona) no hizo nada para provocar el evento. ¿Qué coincide? Mi estado psíquico [preguntándose cómo probar las llamas sin llegar a establecer una] y el evento [la llegada de la persona perfecta para responder a mi pregunta].
Carl Jung [el psiquiatra suizo] es el ‘padre’ de sincronía, de la cual experimentó, estudió y desarrolló teorías. Una de sus pacientes de sexo femenino tenía una actitud racionalista hacia la vida y, por consiguiente se resistía a la psicoterapia. Mientras le contaba acerca de un extraño sueño en el cual había recibido un escarabajo de oro [una costosa joya de oro] hubo un persistente golpe en la ventana detrás de Jung. Luego de abrir la ventana, el médico estiro su mano y agarro a un gran escarabajo. La aparición del escarabajo “real” en el mismo momento en que la paciente estaba contando su sueño cambio su enfoque racional e intelectual hacia la vida y le permitió llevar a cabo su tratamiento exitosamente.
Algunas personas piensan que la sincronía opera en todo el universo como una gran “fuerza cósmica”. ¿Ha visto la nueva película de Mel Gibson, Apocalypto? En la cultura maya, se creía que las fuerzas de sincronía gobernaban el universo y se relacionaban con el movimiento de los planetas, estrellas y galaxias. ¿Esto parece exagerado en nuestros tiempos “modernos”? ¡Desde luego que no! En el libro, Cosmos y Psique, de Richard Tarnas, publicado en 2006, la sincronía y la influencia de los planetas están impresionantemente vinculadas.
Mi experiencia y fascinación con sincronía me hizo elaborar dos increíblemente “coincidentes” acontecimientos en mi novela, FINAL PARADOX, que la segunda en La Trilogía de Osgoode. Harry Jenkins, el protagonista, es un abogado de Toronto, Canadá. Durante años, Harry y su padre se han distanciado. Cuando su hermana murió a la edad de doce años, el padre de Harry, paralizado por dolor, se retiró casi por completo de la familia. Y Harry, ya a fines de sus cuarenta años y sin hijos, no puedo entender cómo la pérdida de su hermana podría haber afectado tanto a su padre. Ahora su padre se encuentra cerca de la muerte en un hospital. Harry se encuentra en una habitación del hospital, lamentándose por la pérdida de años entre ellos y deseando saber rezar. De repente, una mujer y su marido entran en la sala. Histérica de dolor por el asesinato de su hijo, la mujer grita y maldice, hasta que, finalmente, un médico le da un calmante. Inmediatamente, Harry comprende la agonía desgarradora de la pérdida de un hijo. En el momento de su pregunta, tiene la respuesta. Harry es transformado por un sentido de profunda conexión con las fuerzas, que casi ni se perciben.
Entonces, ¿cómo hacer este tipo de eventos ocurran? Un estudio de la física cuántica nos lleva a creer que nuestra distinción entre nuestro mundo interior y exterior es una ilusión y lo que hacemos, en realidad, es nadar en una sopa cósmica en la que no hay distinción entre la sopa y nosotros. Y así, nuestra energía psíquica puede realmente influenciar o “causar” los acontecimientos en el mundo ‘exterior’. Por consiguiente, un momento muy cargado con emoción concentrada, Harry Jenkins pide y recibe una respuesta en una forma muy dramática.
