Archivo de febrero de 2010
Consejos para hablar en público
Cualquier presentación consiste en la entrega de información a personas que están, de una manera u otra, a la espera de obtener alguna información. Esta es una razón clave por la que se debe prestar especial atención a medida que uno se prepara para hacer la presentación.

Algunas personas no tienen dificultad al hablar en público y enfrentar a una audiencia, usted puede pensar en los políticos o en algún profesor universitario, pero la verdad es que la mayoría de la gente no es buena para realizar discursos y a un gran numero le aterra el hecho de tener que dar un discurso. Esto no debe desalentarlo, ya que muchos expertos han estudiado y trabajado duro para que usted pueda hacerle frente a estos problemas.
Si usted está por dar un discurso, probablemente llegó a una etapa de su vida en la cual sus ideas valen algo para las otras personas. Esto significa que, en principio, la gente quiere escuchar lo que dice y que además, aprecian su talento o habilidad en ese campo en particular; las personas que lo van a escuchar tienen algo que aprender de usted. Pero usted no está pensando en esas personas, ¿verdad? Usted está pensando en las pocas personas que probablemente saben más que usted, y que estarán presentes en la audiencia. Este es un gran error, primero porque usted debe pensar en las personas que se beneficiaran de su conocimiento y accederán a él, y en segundo lugar porque usted tiene algo de lo que se beneficiarán incluso las personas a las que usted le teme.
La clave a todo esto es simple; es la preparación, es lo más básico, banal y trivial, pero es la base del éxito en cualquier campo. Pensemos ahora en la preparación para hablar en público.
Primero piense en su audiencia, que tipo de personas atenderán a su presentación, que es lo saben, que es lo que tienen que saber, que cosas inspiraran a las personas a escuchar con atención, y cómo conseguirá que al final su discurso guste al publico. No es tan difícil, de hecho es bueno empezar en este punto, recuerde – la gente quiere saber lo que está pensando, sólo tiene que mantenerlos interesados. Estoy seguro de que tiene ideas interesantes.
Practique. Practique el discurso una y otra vez. Obviamente, sé que usted no tiene todo el tiempo del mundo para perfeccionarlo, pero practicando, podrá tomar el tiempo que le lleva decirlo una vez, y establecer los puntos en que usted sabe que necesita cambiar su tono, su velocidad y ritmo. Todo esto lo hará un mejor orador y tendrá una mejor planificación de su presentación. Así que practique su discurso y escúchese al decirlo. Comience con un tono fuerte y confiado, hable sobre las cosas que sabe que nadie puede discutirle, deje que se destaque su confianza y su experiencia, la gente siente eso, y si lo hace bien, usted será el dueño de su audiencia.
Piense en su entrada y en los primeros 3 minutos del discurso, preste atención a la manera en que entra, recuerde de proyectar confianza y tranquilidad, no se apure, incluso si llega tarde o tiene poco tiempo para realizar la presentación, haga todo con cuidado y cuidadosamente, demuéstrele a la sala que está entrando a su zona de presentación, y que nadie mas puede ingresar, ellos pueden permanecer sentados y esperar unos segundos ( los cuales parecen horas) – son solamente unos pocos segundos. Asegúrese de llamar la atención de la multitud, y empezar fuerte. Elija las palabras de apertura con cuidado, y confíe en si mismo.
Las 7 Reglas para el Crecimiento de Pequeñas Empresas
Durante años, he tratado de contestar esta pregunta: ¿Qué es lo que hacen las pequeñas empresas que logran un crecimiento sostenido que no hacen aquellas que no crecen?

Como un consultor superior de la revista Inc., hablo con miles de dueños de negocios cada año. He aprendido que no existen listas ni recetas a seguir para conseguir un crecimiento garantizado. Hay, sin embargo, siete áreas específicas en las que las empresas que logran un crecimiento concentran sus esfuerzos.
1. Fuerte sentido de propósito. La mayoría de los dirigentes de las empresas que han logrado un crecimiento efectivo, han descubierto que se necesita más que la promesa de aumentar la recompensa económica para impulsar sus aspiraciones y ambiciones. Encuentran una vocación más alta que simplemente la búsqueda de “más dinero”.
2. Inteligencia mercantil excepcional. Esta es la capacidad de la organización para primero reconocer, y luego adaptarse a los cambios fundamentales en el mercado. Muchas veces, los dueños de las pequeños empresas se vuelven demasiado miopes, y tienen una visión muy limitada de los mercados en los que compiten. Los lideres del crecimiento ven el panorama completo.
3. Planificación efectiva de crecimiento. Este es el mejor indicador para saber si una empresa va a crecer o no. Para que sea eficaz, un plan de crecimiento no necesita ser demasiado formal o complicado. Sin embargo, si tiene que estar escrito, bien comunicado y actualizado periódicamente.
4. Procesos impulsado por los clientes. Hoy en día, cada compañía con la que hablo, cree que reciben el impulso de los clientes , cuando en realidad muy pocas realmente funciona de esa forma. Eche un vistazo a todos los procesos de las empresas desde la perspectiva de un cliente. ¿Ocupan el lugar de que facilitan todo para la empresa o para ayudar a cumplir la promesa de más rápido, más barato y mejor para el cliente?
5. El poder de la tecnología. Los líderes exitosos no dejan que el auge o la caída de los ciclos de la tecnología sirvan como excusa para ignorar que vivimos en la era de la información. Si una empresa está en el negocio, es en el negocio de la tecnología.
6. Las mejores y más brillantes personas. Los líderes de crecimiento reconocen que son tan buenos como las personas con las que trabajan. La capacidad para contratar, entrenar y retener a las mejores y más brillantes personas, es a menudo la diferencia entre el éxito y el fracaso.
7. Mirando el futuro. Pocas organizaciones se toman el tiempo para pensar en el futuro. Los líderes de crecimiento aprenden como controlar diligentemente e interpretar las macro fuerzas de cambio que afectan el mundo en el que viven.
