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Reseña de Los 7 Hábitos de Gente Altamente Efectiva de Covey

Si usted no ha leído “Los 7 Hábitos”, sin embargo, puede que ahora no sea el momento de leerlo.

Me di cuenta que uno solo debe leer este libro cuando este listo. Permítanme explicarle:


Lo leí en 1993, cuando tenía 20 años. Si lo hubiera leído cuando tenía 19, no hubiera aprendido nada de el. Para ser honesto, cuando lo leí, realmente fue una respuesta a mis oraciones.

Hay conceptos en este libro que son tan poderosos, que incluso con tan sólo leerlos (sin conscientemente ponerlos en acción) cambiaron la forma en que vivo.

Por ejemplo, al leerlo me encontraba continuamente comparando lo que estaba pasando en mi vida con lo que acababa de leer. Si alguien me insultaba, al principio me enojaba, pero luego me acordaba de algo que había leído en 7 Hábitos. Y pensaba, “¡Hey! Eso me recuerda a cuando Covey escribió sobre ___________.” Y para el momento en que había desaparecido el pensamiento, también se había ido la situación negativa.

¡Pensar se convirtió en algo muy divertido!
Incluso los 3 primeros hábitos bastaron para entusiasmarme con la interacción con los demás. Uno podría vivir 1000 años y no llegar a estos conceptos por su cuenta.

El hábito 4 fue mi favorito. Se llama “Buscar Primero Entender, Luego ser Entendido”. Ojala pudiese practicar mas este habito… ¡ahora que estoy casado! Pero en ese momento, esto me ayudó a convertirme en un muy buen “orador”. Podía hablar con la gente y ayudarlos a no “ahogarse por aire psicológico” a mí alrededor. La gente quiere ser entendida. Si usted discute su punto todo el tiempo, nadie se siente comprendido y las ideas son más difíciles de poner en acción. ¡CUALQUIER IDIOTA PUEDE DISCUTIR! El mundo entero parece estar colocando una enorme importancia sobre las discusiones…y en ser capaz de destruir los demás puntos de vista con la lógica y el ingenio.

Pero eso no es ser fuerte. Como he dicho: cualquier idiota puede discutir. Ni 1 de cada 1000 personas pueden realmente considerar como correcta la opinión de otra persona. Incluso menos pueden detenerse y decir: “Estoy seguro de estar un 110% en lo correcto, y que la otra persona esta equivocada, pero ¿quién sabe? Tal vez yo estoy equivocado. Permítame considerar su punto y escuchar lo que tienen que decir”.

Ahora eso sí es ser fuerte.
Una vez compartí este concepto con una persona testaruda. Comenzó a gritarme y a decir que yo estaba equivocado y que si sabes que tienes razón, es necesario demostrarle a la otra que persona está equivocada. Con una sonrisa en mi cara, respondí, “Tal vez tengas razón”. ¡Que gracioso! Ni siquiera se dio cuenta el hecho de que yo acababa de hacerle lo que yo estaba defendiendo.

Es increíble lo que le sucede a la gente cuando uno les repite lo que uno cree que ellos están tratando de decir. Terminara comenzando muchas oraciones con: ”… así que, lo que estás diciendo es ….”. Una vez que comience a mostrarle a la persona que no está ahí para discutir, bajan la guardia, la urgencia en sus voces baja, se calman, y luego escucharán su punto sin pelear.

Como bien explica Covey, la mejor manera de tener una influencia en los demás es… dejar que ellos tengan una influencia sobre nosotros.
Es un muy buen libro y está lleno de principios que le ayudarán en todos sus asuntos, pero opino que uno debe estar en una posición de la vida para poder poner los principios en acción. Le servirá mucho si esta en alguna situación como:

-Un miembro de la familia que esta pasando por situaciones difíciles.
-Un encargado/director.
-Nn vendedor.

… o cualquier persona que tenga que tratar con gente día a día. Si usted siente una fuerte necesidad de saber cómo tratar a los demás con mayor eficacia, tal vez esté listo para este libro.

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